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jueves, 19 de noviembre de 2009

Progresar con Valia, retroceder con Gorriarán





Creo que este artículo será el último de esta berenjena antes de la celebración del primer Congresazo Nacional de UPyD, el parto de los montes que acontecerá este fin de semana, si la tecnología lo permite.

Sobre lo de incorporar las nuevas aplicaciones informáticas a la organización de la democracia esta berenjena tiene severas dudas, porque todo lo que sea deshumanizar el proceso de elección de representantes públicos no esta bien, es un error de extrañas consecuencias, que delata las intenciones de los organizadores, y que me recuerda aquella campaña de “Hacienda somos todos” (menos los del Palau-Gürtell-Pretoria-Marbella-Mercasevilla- y las SICAV).

Es cierto que cada sociedad debe adaptarse a su tiempo, pero en este país en el que la gente que concluye sus estudios de secundaria ha pasado en la última década del 49 % al 36 % no está preparado para estas novedades tan singulares. Y mucho menos en las condiciones de desconfianza generalizada en la gestión política de los dirigentes de UPyD en que se va a celebrar este congreso.

Progresar en democracia no es incorporar nuevas tecnologías, que va, progresar en democracia es estimular a los ciudadanos a ejercer su soberanía, a descubrir que la política no es sólo delincuencia, ni los políticos unos aprovechados. Es ejercer derechos y cumplir deberes, pero también exigir libertad y democracia cuando están siendo excluidas de la vida pública.

Y llama poderosamente la atención de esta humilde berenjena que los dirigentes de un partido, que ha impedido la comunicación de sus militantes por internet con la creación de una Intranet o un foro del partido, que han expulsado militantes por expresarse en libertad en una web, que ha cerrado cualquier posibilidad de crítica dentro del partido, incluso censurando hasta los blogs de Rosa Díez y Gorriarán, se apunte alborozado a las últimas tecnologías cuando se trata de gestionar el voto de sus afiliados. No hay ninguna coherencia en este procedimiento, que sin embargo hace sospechar intenciones no reveladas por parte de los dirigentes. La democracia no es sólo votar, al igual que tener una relación de pareja no se limita exclusivamente a echar unos cuantos polvos. Pero hay gente que confunde el amor con el sexo, también en política, habitualmente los que niegan el amor, el sexo, y la entidad humana de su compañero de fatigas. Son los depravados egoistas aspirantes a tiranos los que sólo analizan una relación humana desde lo que les produce exclusivamente a ellos, y entre los dirigentes de UPyd hay alguno/a.


El voto telemático es el preservativo de la democracia, condiciona la relación, distorsiona la excitación y reduce el orgasmo. Y desde luego tiene muy poco sentido cuando lo que se persigue es la fecundación y la reproducción (salvo que eso sea sólo lo que se anuncia, pero no lo que se pretende, que también pudiera ser: un gran pequeño partido de 2.000 militantes fácil de manejar como una compañía militar).

Pero en realidad, de lo que quería hablar a vuesas mercedes magentas era de la decisión que tienen que tomar los afiliados ante el difícil dilema de elegir entre el autor y su obra, es decir entre Rosa Díez y su partido. Sé que resulta difícil esa decisión porque perceptivamente los seguidores del asunto no están preparados para semejante esquizofrenia. Claro, como se va a apartar a Rosa Díez de su obra. ¿Pero quién pretende tal cosa?. Rosa Díez es el mayor valor de UPyD, pero UPyD no es sólo Rosa Díez (por mucho que ella así lo piense), bastante ha tenido Rosa con dedicarse a promocionar la cosa por el mundo y que bien lo hace, como para encargarse directamente de la organización del partido. La cuestión es que a quienes Rosa Díez ha encargado la organización y gestión de las cosas del partido, han hecho la mayor chapuza de la historia política española reciente, y eso con un periodo de dos años en el que los dirigentes han hecho y deshecho lo que les ha dado la gana sin rendir cuentas a nadie. Y Rosa no se siente con fuerza moral para abandonar a los primeros que la acompañaron, por eso está siendo injusta con los que vinieron después, y que sus guardianes han aplastado en sus derechos.

Nadie cuestiona a Rosa Díez, sino a su equipo, que debería engrosar las páginas del Guinnes de la torpeza política y la miseria humana. La cuestión es si el partido puede funcionar mejor en el futuro con el más de lo mismo representado por ese alférez provisional metido a comandante en jefe que es Martínez Gorriarán, o con la gente que representa el espíritu original del partido y que aboga por el diálogo y la coherencia con el manifiesto fundacional, que representa la candidatura de Valia Merino. Eso es lo que deben decidir los afiliados y no otra cosa.

¿Cómo decidir lo mejor para UPyD?

Y para ayudarles voy a relatarles cuatro momentos de la historia en que unos ciudadanos se vieron expuestos a un conflicto similar, y lo haré mencionando a cinco personajes singulares y ejemplares: Cromwell, Marat, Tom Paine, el general Riego y por último, Valia Merino. Lo haré de la forma más breve posible para exponer mi pensamiento enrevesado de berenjena provecta.

Cromwell sometió a la monarquía británica al poder del pueblo, aunque para ello tuviera que decapitar a Carlos I, el único Rey inglés que se dejó la cabeza en la profesión, por haberla perdido antes en la organización de una auténtica tiranía que los representantes populares no aceptaron. Oliverio Cromwell ejecutó a Carlos I, porque más vale un pueblo sin rey que un rey sin pueblo.

Marat era un chiflado idealista, aunque médico de profesión, su causa siempre fue la de los más débiles, cierto es que posiblemente también se excediera como juez supremo de los tribunales de Salud Pública que acontecieron en la Revolución Francesa, pero por lo que he decidido mencionarlo no es por eso, sino porque cuando “el incorruptible” Robespierre implantó el régimen del Terror, guillotinando a todo el que se movía a un ritmo que él no había decidido según sus planes magníficos, Marat no tuvo duda en ejecutarlo también antes de que acabará con media Francia.

Tom Paine no ejecutó a nadie, pero gracias a su libelo “Sentido Común” las fuerzas rebeldes contra la corona inglesa, lograron en un esfuerzo último de los que salen del corazón, más que de la cabeza, la independencia norteamericana. Pero también impidió en su día la invasión de Francia por los ingleses, diciéndoles que resultaría muy onerosa, al tiempo que daba alas a los revolucionarios galos para que se organizaran suficientemente para impedir una posible invasión de ingleses o austro-húngaros. El mundo de la libertad, tiene una profunda deuda contraida con Thomas Paine.

En penúltimo lugar, quiero referirme al General Riego, que podría considerarse el gran legitimador de la nación política española, porque gracias a su intervención, el díscolo e infame Fernando VII fue obligado a sancionar la Constitución de 1812, que convirtió en soberano a nuestro pueblo para siempre.

Y por último, Valia Merino, que se preguntará con razón que hace aquí, pues sencillamente ocupar el lugar que le corresponde, porque con este chaval madrileño la historia continúa, sencillamente, mientras que con los que acompañan a su rival, la historia regresa a no se sabe que siglo de regímenes feudales o absolutos. Valia no ha hecho nada más que enfrentarse a la opresión y el reparto inicuo de privilegios, como los cuatro personajes que le preceden. No sabemos prácticamente nada de Valia, ni falta que nos hace, porque no es Valia quien se presenta a la elección como regidor del partido magenta, somos todos los demócratas libres los que nos presentamos en él.

Rosa Díez se ha equivocado esta vez, al provocar que su elección tenga que ir acompañada de la gente que ha destrozado la buena convivencia en el partido, ha impedido la libertad, se ha cargado la democracia y la justicia y encima se rie en la cara de los vapuleados, y de todos los demás, librándose de la competencia al ir bajo el manto de la Divina Progresista. Esto es un estúpido acto de soberbia que no se puede conceder ni siquiera a Rosa Díez, no en el siglo XXI, no en un país que vive en democracia y libertad.

Valia representa la democracia y la libertad, eso está claro, y por eso termino la serie ejemplar con Valia, porque posiblemente ninguno de los personajes que menciono haya tenido voluntad de representarse a sí mismo, sino la inexcusable responsabilidad de cumplir con su deber ético contra la tiranía, el despotismo, y la mezquindad de los poderosos; Cromwell fue exhumado de su tumba para ser colgado, Marat fue asesinado en su bañera por Charlotte Corday, Tom Paine murió solo, en la miseria y abjurando de los clérigos que le habían ido a consolar, lo que impidió que lo enterraran en sagrado, y el General Riego fue ajusticiado por el felón Fernándo VII cuando logró hacerse de nuevo con el poder.


A Valia no le espera la fortuna en esta obra, porque la vida de los héroes no es de buen pronóstico y sólo cuando desaparecen, pueden residir eternamente en la memoria y el corazón de sus deudos. No es el pueblo agradecido con quienes lo liberan del yugo de los tiranos, y menos en España.

Querido Valia, como no hay triunfo sin tragedia, esta berenjena se inmolará si triunfas en el Congreso y resultas elegido,; desapareceré discretamente para siempre en el plato de algún sindicalista o político aventajado, que no sabrá ni lo que está engullendo, y lo haré, porque mi existencia ya no será necesaria. Lucha fuerte, perdón, mucha suerte.

Acordaos de mi nombre y no lo olvidéis, ciudadanos de UPyD, soberanos, demócratas y libres: Yo Elijo

Un beso muy grande, queridos lectores y lectoras, ojalá esta sea mi despedida de todos vosotros. La muerte cobra sentido cuando la vida ha sido maravillosa.

jueves, 20 de agosto de 2009

La extraordinaria conversión de Rosa Díez


Al PSOE, no le molesta demasiado que la divina progresista le arrebate algunos votos, fundamentalmente en Madrid, si al mismo tiempo resta suficientes a su rival, el PP, para poder despejarle el camino hacia la Comunidad y la Alcaldía madrileñas. Si Rosa Díez es fiel a su compromiso cuando abandonó el PSOE, se confirmará que se fue de su antiguo partido para defender mejor el programa del PSOE.

El PSOE hace tiempo que no le arrebata votos en unas elecciones generales al PP, aproximadamente desde el 11-M. Su deriva nacionalista en Cataluña y Constitucionalista en el País Vasco, es una prueba de lo que puede abrir el abanico ideológico para triunfar en las elecciones. La mancha de una mora, con otra mora se quita.

Rosa Díez y su partido, representan la herencia del PSOE histórico de Felipe González, el GAL y FILESA. Ni una crítica se le ha escuchado a lo largo de la historia a Rosa Díez sobre lo ocurrido en los años que no importaba el color de los gatos mientras cazaran ratones, tampoco sobre la deriva del PNV mientras fue Consejera de Turismo, Rosa Díez sabe callar lo que no le conviene recordar y ocultar con buenas palabras, como los mentalistas, lo que no quiere que le recuerden.

A estas alturas, está suficientemente claro que Rosa Díez no ha experimentado ninguna conversión ideológica que exceda el marco del socialismo. Está claro que sus palabras y discursos, lo único que pretenden es convencer a la gente de que su socialismo disfrazado es mejor que el ofrecido por Rodríguez Zapatero, cuando en realidad la connivencia con el nacionalismo comenzó con Rosa Díez y la alianza del PSE con el PNV.

Rosa Díez es una federalista convencida –Estado federal cooperativo es su oferta-, que no ha dicho prácticamente nada sobre lo que ocurre en Cataluña con el tripartit en el que participa el PSOE, y que ha impedido el desarrollo de su partido en esta comunidad, lugar en el que UPyD ha obtenido los peores resultados electorales en todas las convocatorias. Tampoco ha hecho mucho porque su partido se desarrolle en Galicia y el País Vasco, más bien se ha encargado de deshacer en estas comunidades cualquier posibilidad de presencia organizada de la UPyD, obteniendo unos resultados electorales muy escasos. Pero cualquier ciudadano medianamente informado, dirá que Rosa Díez es una detractora de los nacionalismos. ¿Seguro que es así?. ¿Hay alguna forma de confirmarlo?.

La política que ha seguido Rosa Díez es una extensión de la política del PSOE, algo en la que la opinión pública no ha caído en cuenta, porque si Rosa Díez representa una alternativa al PP y al PSOE, no lo hace de forma ecuánime, al contrario. Savater dice que la idea de España se la sopla, Rosa Díez defiende un manifiesto por la lengua común, en el marco de un Estado federal. Está claro que Rosa Díez ya tiene asumido en su programa que las diferencia fundamentadas en los nacionalismos son inamovibles, las da por buenas, porque no ha movido un dedo desde su partido por afrontarlas.

Rosa Díez defiende un Estado fuerte ante un Estado opresor y amorfo como el que estamos viviendo con Rodríguez Zapatero. Rosa Díez no defiende la Constitución, puesto que su máximo deseo es cambiarla. Cuando habla de España, no lo hace desde el reconocimiento de su unidad territorial, sino de la unidad de derechos de los españoles, algo que resulta imposible sin una unidad territorial, por la sencilla razón de que los españoles ya no son una unidad jurídica, una vez que el Estatut catalán se está aplicando desde hace dos años y el Tribunal Constitucional sigue sin manifestarse al respecto.

Hay muchas grietas en la conversión de Rosa Díez a una alternativa política a lo existente, más bien la UPyD es una formación recolectora de conciencias descarriadas y votos que se irían a la abstención.

Pero el partido de Rosa Díez no aspira a lo que nos dice, cambiando la realidad política de este país; más bien lo que quiere es que la realidad política de este país vaya peor, porque cuantos más descontentos haya con el PSOE y el PP, mejores resultados obtendrá la UPyD.

Rosa Díez ha tenido la oportunidad de ofrecer un partido diferente y ha reproducido de forma exagerada los vicios autoritarios y demagógicos de los demás partidos, excluyendo la democracia de su formación política. Su estrategia es evidente, se vio en el País Vasco cuando obtuvo un escaño, hacerse necesario para poder tocar poder.

En cuanto al partido, no caben desentendimientos, los que se queden en él tienen tanta afinidad por la democracia como los bantúes, porque ningún demócrata se puede quedar de brazos cruzados mientras sus compañeros son expulsados por expresarse libremente. El próximo congreso de noviembre será la confirmación de que UPyD lo único que está haciendo es entretener a los españoles descontentos con el PSOE y el PP, para que se atrevan a pensar que con Rosa Díez las cosas serían diferentes, y no les falta razón, porque serían aún mucho peores, algo así como en Venezuela.

Auguro que el fin de la UPyD ocurrirá en el año 2011, cuando se celebren las elecciones municipales, en las que sin un partido bien organizado se obtendrán unos malos resultados. Algo que también ocurrirá en las elecciones de Cataluña en 2010, a las que posiblemente la UPyD no se presentará, con cualquier disculpa, y si lo hace recogerá un soberano fracaso.

La extinción de UPyD ya ha comenzado, la han iniciado los propios dirigentes de UPyD con Rosa Díez a la cabeza y este proceso es irreversible. .

sábado, 4 de julio de 2009

UPyD: El partido SOCIALISTA de Rosa Díez



Don Mikel Buesa se ha ido del bodrio magenta, esto es algo que no puede pasar desapercibido y por lo tanto, algo que no podrán ocultar Gatokan y su corte de mamporreros, con su silencio, su ignorancia, y su miseria.

El motivo último, da igual, lo ha explicado El Árbitro, no vamos a repetirlo. Las consecuencias, la hipócrita de la Divina Progresista dice que se ha enterado por la prensa, en la web del partido hablan de “autoritarismo”, unos cuantos afrentados se han declarado homónimos del liberado, y algunos/as, muy criticados por el cinturón de hierro de la memez, parece que hemos acertado en nuestras denuncias y predicciones.

Sin embargo, hay
un antes y un después de la decisión de Don Mikel Buesa, que constata unos hechos anunciados:

1) UPyD no es un partido transversal, nunca lo ha sido, es un partido socialista no nacionalista (tampoco nacional, cuidado) que defiende, desde fuera, el regreso del PSOE a sus raíces y su normalidad histórica, antes de la deriva acometida por Rodríguez Zapatero.

2) UPyD no es una formación democrática, vulnera la Constitución Española y la Ley de Partidos, en su seno se han cometido tropelías propias de las sectas más infectas.

3) UPyD es una operación de marketing político, un proyecto de aluvión, que pretende recoger beneficios económicos en el turbio y revuelto río de la política española

4) Rosa Díez, la divina progresista, es una falacia en sí misma, tanto como persona, como portavoz de lo que sea, que ha defraudado la confianza depositada por sus admiradores, seguidores y votantes. No hay margen para la equivocación.

5) Gatokan y su corte de mamporreros se han cargado el partido, desde el autoritarismo mediocre de los inadaptados que alcanzan el poder sin merecérselo. No habrá respuesta argumentada, no lo esperen, porque no la hay. Desde el partido se dirá que Mikel Buesa se ha equivocado y ya está.
En fin, este blog ha nacido con la voluntad de denunciar lo que estaba ocurriendo en UPyD, quizás con un estilo más sarcástico e irónico que todos los que han dado un paso en la misma dirección, quizás más mordaz e irreverente. Al igual que nuestro amigo Ciudadano Ubú, hizo en el partido Ciudadanos en su día.

En ambos casos, se ha demostrado una cuestión, en España ya no habrá otro partido político igual a los demás, no más partidos nuevos, eso no quiere decir que no se necesite, y con urgencia, un nuevo partido, una nueva formación política, que realmente cumpla con su palabra, y en el que coincida lo que se dice en la propaganda, con lo que se hace en su interior.

De los errores también se aprende, van dos intentos de que los socialistas de este país -que ya no tienen cabida en el PSOE -abandonen el
Titanic de su historia (porque la izquierda no es sólo socialista), para unirse con los liberales más progresistas, que los hay, que nada tienen que ver con los conservadores del PP, pero en las dos ocasiones no han querido, han preferido continuar con sus sectarios comportamientos, porque realmente saben que lo que defienden en su intimidad es imposible de conseguir, salvo engañando a los demás. Pero también entre los socialistas hay demócratas, esos son los llamados para escribir el futuro en compañía de otros no socialistas (liberales, radicales, españoles), pero en igualdad de condiciones.

Estamos en el Siglo XXI, la libertad es irrenunciable. Mientras los socialistas no aprendan esta lección, podrán vencer, pero no convencer, y la victoria que no se sostiene en la libertad, la democracia y la justicia, es imposible que se mantenga por mucho tiempo.

Al socialismo español le cuesta demasiado salir del armario y respirar en libertad, y eso que hoy es 4 de julio.

miércoles, 20 de mayo de 2009

España en la ideología de UPyD

Cuando Rosa Díez definió la ideología de su partido en septiembre de 2007, se le olvidó pronunciar la palabra España, y la desinformación reinaba en su mente, pues si quería ofrecer un "melting pot", realmente no sabía a que se estaba refiriendo cuando promovía su ideología: partido de izquierda, derecha de progreso, izquierda liberal, transversalidad, socialismo, socialdemocracia, progresismo, liberalismo (social liberalismo, a la larga), unionismo ciudadano, no nacionalismo (no la defensa de España tradicional de Denaes, recordar polémica de Gorriarán con Santiago Abascal al que calificó como Le Pen). Rosa Díez, que se declara socialista hasta la médula, sin embargo consideraba que su partido era: inequívocamente nacional, laico, moderno, regenerador de la democracia, que viene de la izquierda crítica y democrática y que incorpora en su seno a la mejor tradición del liberalismo político, heredero también de aquellos liberales de Cádiz de la Constitución de 1812, que apostaron por el cambio político y social y el derecho de ciudadanía. Por último, ella misma se consideraba tan admiradora de Felipe González, como detractora de quien le batió en la confrontación interna de su partido, José Luis Rodríguez Zapatero. Una de las curiosidades de la promoción de su formación política, era la defensa del Estado: “"El Estado necesita más de un partido que lo defienda".

Comencemos por el final, Rosa Díez como buena socialista que es, defiende el Estado antes que la Nación, considerando esta última exclusivamente como una referencia estratégica (ámbito nacional) y no una condición política (realmente su ideología se aproxima a la negación de la Nación como una determinación política: lo que se conoce como No Nacionalismo). Para Rosa Díez, España es una referencia arbitraria que en su seno incluye a los españoles, pero no le importaría definirlos como ciudadanos ibéricos no lusos, si se tercia. Y aquí tenemos su primera contradicción, porque en la Constitución Liberal de 1812, y también en la de 1978, que permanece vigente, se defendía una nación sólida como referente identitario primordial, que proporcionara igualdad de derechos y libertad a sus ciudadanos la metrópolis y ultramar (eso era un auténtico melting pot) con un Estado suficiente para hacerlo posible.
Rosa Díez, socialista, nos quiere hurtar la historia, y aderezarla a sus intereses políticos y electorales, ofreciendo un horizonte de federalismo y no de unión de todos los españoles pero no nos engaña.

Con el idioma español, la lengua de Cervantes –que no era ni catalán, ni vasco, ni gallego- ocurre otro tanto de lo mismo, transformándolo en una “lengua común”, (más próxima a la condición “ordinaria” que al hecho extraordinario de que sea medio de comunicación para más de 400 millones de españoles – 40 millones en los Estados Unidos-). ¿Pero como se puede llamar lengua común a uno de los principales idiomas de la cultura planetaria?. Todo por no herir las sensibilidades nacionalistas y sus delirios absolutistas.

En cuanto a la Constitución Española, Rosa Díez está empeñada en su cambio, como si los errores que ha cometido el PSOE de Zapatero con su incumplimiento permanente, fueran responsabilidad de la Carta Magna y no del socialismo, que se ha vendido a quien mejor le permitiera alcanzar y mantener el poder. Y todo ello porque no le beneficia el reparto proporcional de votos en su ambición política, aunque lo disfrace en la búsqueda de la igualdad jurídica para los españoles. Rosa Díez primero aplicar la Constitución hasta sus últimas consecuencias, que abrirla como carroña a los buitres y las hienas.

Otras de las características ideológicas que definen UPyD es el laicismo, que deriva hacia el anticlericalismo más furibundo en un afán de desposesión inaudito en un país de tradición católica, dónde 8 millones de españoles se consideran creyentes. En esta ocasión, con el interés de abrirse a la modernidad y al “civilizacionismo” de Rodríguez Zapatero, (para ser amigos de otras culturas tenemos que dejar de ser lo que somos, y abominar lo que hemos sido).

La defensa de la Educación para la Ciudadanía, con la implantación de un modelo estatal de inmersión cultural, que les muestre a nuestros hijos los valores de moda, que no todos los valores, y les adoctrine sin prisa pero sin pausa, para hacerlos electores socialistas o nacionalistas el día de mañana. Explicando como normalidad lo que simplemente han sido aberraciones delirantes de unos aprovechados coyunturales muy ambiciosos.

La teoría del melting pot, nos habla de la homogeneidad paulatina partiendo de la heterogeneidad natural, para no ser tan frikis, en español castizo hablaríamos de mezcla, precisamente. Y fíjense en el lenguaje socialista de cambiar las palabras para definir la realidad, y luego decir que ha sido obra suya, un magnífico recurso de la retórica. No se da cuenta la ilustre fashionaria que España ya está mezclada, que es mestiza, tanto en culturas como en razas, siempre lo ha sido, hasta con Franco: la mezcla de las culturas musulmana, cristiana y judía, de todas las razas, porque nuestra tierra siempre ha sido tierra de paso, de intercambio. Los racistas son los que hoy se declaran diferentes por motivos políticos, en las protonaciones periféricas, que imponen su racismo en la política, la lengua y la cultura, pero eso no lo ve Rosa Díez, porque no le interesa.

En fin, tras la estela del bodrio espectacular de Ciudadanos se dirige la UPyD de Rosa Díez, a partir de ahora comienza su declive porque no se ha dado cuenta de que ha defraudado a los guardianes de las esencias, que son unos cuantos españoles dispuestos a que no les roben su identidad ni a ellos, ni a su pueblo, para hacernos a la medida de sus intereses, esto políticos que tienen la ambición desmesurada como bandera. Aunque no se lo crea, los hay, se lo aseguro, y son muy influyentes.

Rosa Díez nos ofrece con su partido el regreso al PSOE de la época de Felipe González, nada más. En su infinita ignorancia, piensa que la solución, es regresar de nuevo al problema.

Verás Rosa Díez, lo que deberías hacer es limitarte a no dejar de ser española, no a inventar realidades inexistentes para engañar a tus electores. Si quieres que las cosas cambien, de verdad, deja que tu partido sea de los españoles, que acaban dialogando siempre, aunque sea despues de haberse enfrentado, y que se expresen libremente en su interior y en el exterior de tu partido,
los españoles sabemos hacernos solos, llevamos siglos haciéndonos, no hurtes la realidad para facilitar el trabajo de los detractores de lo que realmente somos, respétalo simplemente. Sé generosa Rosa, o te acabará tragando el tiempo antes de lo que piensas.

Lo que nos une a los españoles, por encima de todo y de todos, es España; utiliza tus energías en mostrárselo a los que no se lo creen o lo discuten, para hacer valer sus intereses, no en regalarnos los oidos a los que ya lo sabemos, para que te votemos.

Eli Jo, la berenjena laica.